Fíjate.
Ahí está,
en el lugar en el que Calixto
se enamoró de Melibea.
Fíjate como ella,
la portadora de la belleza más integral,
poliédrica, interior y exterior,
la que ve belleza donde otros ven sólo cáscara.
Fíjate cómo disfruta del tulipán más atípico del jardín,
de aquel menos llamativo,
del más impuro de todos ellos,
del que lleva una sola mácula
porque todo en él y en sus colores es confusión.
Fíjate y mira
cómo le indica al resto de flores que ese,
si ella quisiese,
sería arrancado de la misma tierra que le da vida
y correría tras ella sólo por verla desde ahí.
Mira cómo le ata a ella con sonrisas, sin cuerdas;
cómo le cuida sin tocarle; cómo le protege sin reja alguna;
cómo le serena con rabia; cómo le posee sin comprarle;
cómo le ama sin conjuro a Plutón;
cómo le conoce sin Celestina.
Y el raro tulipán,
ese que se admite de ser el elegido entre tanta flor,
simplemente la mira.
La admira.
La ama.
jueves, 21 de diciembre de 2017
Eres culpable
Porque tú, tú tienes la culpa de todo,
de enamorarme a cada momento,
del efecto que provocan tus sonrisas,
de matarme con cada puta mirada,
de clavarme puñales con tus dedos,
de mojarme con tus ganas,
de reírte de las mías...
Entonces, si lo sabes, si conoces mi debilidad
¿cómo no enfadarme contigo cuando callas,
cuando me niegas una palabra, un suspiro,
medio sueño, cuando descansas,
cuando te enfadas, cuando duermes?
¿Cómo quedar en calma si eres tú
la fuerza que me desata,
la cuerda que me amarra,
las alas que me liberan,
las uñas que me arañan,
las ganas que me ahogan,
el aire que me falta?
de enamorarme a cada momento,
del efecto que provocan tus sonrisas,
de matarme con cada puta mirada,
de clavarme puñales con tus dedos,
de mojarme con tus ganas,
de reírte de las mías...
Entonces, si lo sabes, si conoces mi debilidad
¿cómo no enfadarme contigo cuando callas,
cuando me niegas una palabra, un suspiro,
medio sueño, cuando descansas,
cuando te enfadas, cuando duermes?
¿Cómo quedar en calma si eres tú
la fuerza que me desata,
la cuerda que me amarra,
las alas que me liberan,
las uñas que me arañan,
las ganas que me ahogan,
el aire que me falta?
Café solo sin tilde
Por favor,
Póngame un café solo,
Solo con hielo, para que se vaya
El frío con el que me desarma,
El que me trae su ausencia,
El que deja cuando está a mi lado,
A cinco mil kilómetros de mi mano,
A un mundo de mis brazos.
Póngame un café solo,
Solo con hielo, para que se vaya
El frío con el que me desarma,
El que me trae su ausencia,
El que deja cuando está a mi lado,
A cinco mil kilómetros de mi mano,
A un mundo de mis brazos.
Un café con el que se vaya el sueño
Que me encadena a a sus bellos y largos,
Largos dedos de pianista,
A sus labios recortados por la clave
De sol que da forma a mi vida.
Que me encadena a a sus bellos y largos,
Largos dedos de pianista,
A sus labios recortados por la clave
De sol que da forma a mi vida.
No me ponga nada más, pues huyo
Del licor que me ofrezca el fuego
Que me niegan sus versos,
El que me quema de deseo,
El que me hace sentir pequeño,
Del que nunca me siento digno.
Del licor que me ofrezca el fuego
Que me niegan sus versos,
El que me quema de deseo,
El que me hace sentir pequeño,
Del que nunca me siento digno.
Y no, no quiero pastas, bizcochos
Ni pasteles, mas sí esa tarta
Precedida de la canción aún no escrita,
Del anillo aún sin forjar,
Del oro sin blanquear,
De un sí quiero que consiga
Que deje de ser fracción.
Ni pasteles, mas sí esa tarta
Precedida de la canción aún no escrita,
Del anillo aún sin forjar,
Del oro sin blanquear,
De un sí quiero que consiga
Que deje de ser fracción.
Quiero eso, todo, sólo,
Esta vez con tilde,
Sólo seguir sintiendo frío
Cuando me rozas sin avisar,
Sólo sentir calor cuando me abrazan
Esas lindas y largas piernas.
Esta vez con tilde,
Sólo seguir sintiendo frío
Cuando me rozas sin avisar,
Sólo sentir calor cuando me abrazan
Esas lindas y largas piernas.
Póngame uno doble, como los suyos,
Como los nuestros,
Como esos cafés que siguen
Y, mientras queramos,
Seguirán calentando Esto Nuestro.
Como los nuestros,
Como esos cafés que siguen
Y, mientras queramos,
Seguirán calentando Esto Nuestro.
Aforismos IV
Si tus dedos me llaman ¿Quién soy yo para no ir?
Si tus labios me sonríen ¿Cómo no ser feliz?
Si tus labios me sonríen ¿Cómo no ser feliz?
Tu tatuaje
Qué equivocada estás cuando dices
que él es el ancla, que ella, tus alas.
Qué dulce el error cometes al creer
que la sirena que te mantiene
a flote tiene alas y el soñador
que te hace volar, te sujeta.
Qué secreta es mi envidia
por el amor que reciben de ti,
por la admiración que te profesan.
Qué rabia no sabernos desde antes.
Qué bonito el amor
que se degusta tras nuestra puerta.
Qué belleza que lo sepas.
Tus alas son esos ojos
que te amarran contra el cielo.
Tu ancla, las alas de una sirena
que te vuelan hacia tierra.
que él es el ancla, que ella, tus alas.
Qué dulce el error cometes al creer
que la sirena que te mantiene
a flote tiene alas y el soñador
que te hace volar, te sujeta.
Qué secreta es mi envidia
por el amor que reciben de ti,
por la admiración que te profesan.
Qué rabia no sabernos desde antes.
Qué bonito el amor
que se degusta tras nuestra puerta.
Qué belleza que lo sepas.
Tus alas son esos ojos
que te amarran contra el cielo.
Tu ancla, las alas de una sirena
que te vuelan hacia tierra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)